LA SEMILLA


XVIII ANIVERSARIO TOT-MON

Cierto día una semilla cayo a la tierra. Poco a poco fue enraizando y a pesar de las inclemencias meteorológicas (vientos, tormentas, sequías, granizadas, etc.) consiguió echar raíces y de ellas fue creciendo un árbol.

Con el tiempo le comenzaron a salir ramas y de esas ramas unos frutos extraños, parecidos a un melocotón por sus colores pero de muy diferentes formas.

Las personas que pasaban por ahí, lo miraban pero como no sabían que era no se atrevían a probarlo, hasta que un día uno se decidió; fue hacia él y arrancó un fruto de sus ramas y comenzó a comerlo. Al principio su sabor era amargo, pero luego su dulzor era intenso, pero eso no era todo, lo extraordinario era la sensación pues sentía paz, felicidad, amor, etc. todas ellas sensaciones muy gratas.

 

-        Venid y probad – le dijo a los demás.

Se empezó a correr la voz y cada día eran más las personas que acudían al árbol a comer de sus frutos.

Pero…. ¿Que podía contener las semillas de aquel fruto para que las personas que comían de él vivieran esa transformación?

Un día una chica que había oído hablar del árbol decidió acercarse, vio a otra que estaba comiendo del fruto y le preguntó:

-        Perdona, ¿Sabes que tipo de fruta es esta que comes?

-        No tengo ni idea – le dijo la otra – solo sé que su sabor es amargo al principio pero después muy, muy dulce, pero lo mejor no es su sabor sino como te sientes cuando lo comes. Se que hay personas que han recuperado salud física y han conseguido disfrutar más de la vida.

-        Entonces… ¿No sabes que semilla es ni que contiene?

-        Pues no – le contesto – no se parece a ninguna conocida y no sabría como llamarla.

-        Y si… – le dijo la amiga – intentamos averiguar que contiene así  podremos identificarla. Además yo trabajo en un laboratorio y tengo medios adecuados para intentarlo.

-        De acuerdo- dijo la otra.

Recogieron varios frutos y fueron rápidamente hacia el laboratorio.

Las semillas estaban dentro de la cáscara del fruto, diseccionaron varias pero no encontraron nada fuera de lo común de cualquier otro fruto, hasta que en una cáscara que habían roto previamente para sacar la semilla y jugando con sus trizas se dieron cuenta para su asombro y estupefacción que formaba una palabra… ALEGRIA. Rápidamente fueron hacia las otras cáscaras que habían roto y haciendo la misma operación fueron formando mas palabras hasta un total de diez que se iban repitiendo. Las palabras eran: Agradecimiento, empatia, aceptación, compasión, bondad, generosidad, comprensión, humildad, respeto y alegría.

Volvieron al árbol y vieron mucha gente comiendo de sus frutos. Entonces apareció un amigo de una de las chicas, esta se extraño al verlo ya que vivía a bastantes kilómetros de ahí.

-        ¿ Tú por aquí ?- le dijo

-        Si – contesto él -, me he enterado por otra persona del fruto que da este árbol y he decidido venir a probarlo  ya que si me hace el efecto que le ha hecho a él creo que todo el mundo debería comerlo.

Las dos chicas se miraron y una le dijo a la otra:

-        ¿No estábamos buscando un nombre para identificarlo?

-        Si le contesto la amiga.

-        Mi amigo lo ha dicho ya que si todos deberían de venir a comer de sus frutos… ¿ que tal si lo llamamos … TOT-MON?